archivo

Finanzas

¿Qué aptitudes debe tener una persona para iniciar, de manera exitosa, su propio negocio? ¿Qué define a un emprendedor? ¿La habilidad para dirigir una empresa es innata o puede desarrollarse en el tiempo?

En esta infografía te compartimos una idea (inspirada en el Hombre de Vitruvio de Leonardo Da Vinci) sobre qué factores -internos y externos- influyen en una persona para convertirse en emprendedor, y después, en empresario:

adn_entrepreneur_infografia

Anuncios

lies_entrepreneurs“Éste es su capitán hablando. Esperamos un vuelo tranquilo.”
“Nuestra carne está deliciosa esta noche.”
“¡Que tenga un buen día!”
Éstas son mentiras y lo sabes. Los pilotos nunca saben realmente qué tan “tranquilo” será el viaje o si una pequeña turbulencia derramará el café de tu vecino. Tu mesero nunca ha probado la carne del restaurante, el gerente le dijo que la recomendara y al cajero no le importa si tienes un buen día. Las personas tienen buenas intenciones pero la mayoría son falsas.
Y nosotros no somos muy diferentes. Admítelo, mientes. También yo. Tenemos excelentes propósitos, pero no siempre decimos la verdad. Yo veo a mis clientes mentir todos los días. Ser deshonesto es parte de lo que necesitas para manejar un negocio. Son cosas que crees que deberías expresar, pero en realidad no lo sientes. ¿Estás de acuerdo? Dime si nunca has dicho estas cosas:
1. “Me importas y quiero que tengas éxito”. Esto se le dice usualmente a los empleados sentados al otro lado de tu escritorio en lágrimas porque su trabajo ha empeorado debido a una ruptura reciente, un problema con las drogas o por la falta de un reloj con alarma. Esto es, por supuesto, una mentira.
La verdad es que tienes un montón de cosas en tu mente, una larga lista de problemas y no te importa el novio que la está angustiando o la reparación de su coche. No te interesa involucrarte en su vida personal. Quieres a alguien que se presente a tiempo, sea amable con los otros, trabaje duro y te haga ganar dinero. Si puede hacer esto, tendrá éxito. Si no que se vaya, nos importa, pero hay límites.
2. “Las cosas van súper bien”. No, las cosas no van “súper bien”, nunca lo estarán. Tienes diez clientes que te deben dinero por productos que se mandaron hace varios meses, empleados que llamaron para reportarse enfermos, un proveedor que llegó tarde a la entrega y un técnico que debería haber remplazado una impresora pero de alguna manera descompuso tu servidor. ¿Mencioné la cuenta de gastos médicos que aterrizó en tu escritorio y esa persona vital para las ventas que se cambió de trabajo?
Por cierto, tu dinero tomo un chapuzón, tu competencia ganó ese proyecto nuevo y tres de tus clientes llamaron en la mañana para quejarse de algo. Éste es un día típico, enfréntalo, lo mejor que puedes estar es “bien”.
3.“El cliente siempre tiene la razón”. No, no la tienen y todos los sabemos. Llevas haciendo esto por 20 años y tu cliente compra el producto una vez cada trimestre. Le dices “no hagas las cosas de esta manera “y tu cliente dice “no importa, todo saldrá bien”. ¿Quién crees que tiene la razón? Exactamente. Los clientes no saben lo que quieren y piensan que son más inteligentes que tú.
Haces muecas, suspiras y luchas por mantener tu tono de voz lo más profesional posible y luego le ofreces al consumidor sabelotodo un descuento/cupón/beneficio/disculpa por algo que sabes que no se merece porque no tiene la razón.
4.“Tu negocio es importante para mí”. Eso depende de qué tanto negocio estamos hablando. Los pequeños clientes no son tan importantes como los grandes y cada dueño que te diga lo contrario está mintiendo. Claro que las ventas chicas tiene un papel y ayudan para que todo funcione, pero las grandes son las que ponen dinero en el banco.
Brincamos cuando un cliente llama, pero saltamos, escalamos y manejamos hasta donde sea cuando un gran consumidor nos marca. No sobrevivimos más de dos décadas en tratos de 1,000 dólares. Son los tratos de más de 10,000 dólares los que perseguimos.
5.“No se trata de dinero. Créeme, siempre tiene que ver el dinero. A la gente también le gusta decir que el dinero no es el objetivo, pero están mintiendo.
Una vez fui con un cliente, dueño de una fábrica pequeña, éste me dijo que quería el mejor sistema que pudiera obtener y que no importaba el dinero, se trataba de hacer bien el trabajo, sin importar el costo. Después de que le dije el precio del software (elegido por él) la conversación se convirtió en algo como: “Quiero que el producto valga lo que estoy pagando”. Traducción: “Sí se trata del dinero, así que deme algo más económico.

Por http://www.soyentrepreneur.com

380755Conocer las ofertas y el perfil de candidatos que demandan las empresas se ha convertido en clave para conseguir empleo. Cuando se trata del mundo digital, convertirse en community manager o en digital marketing manager asegura la incorporación mundo laboral.

Estos son dos de los perfiles más demandadossegún el estudio sobre las Profesiones Digitales 2014, elaborado por Inesdi y Deusto Business School, que recoge los 25 puestos clave para las organizaciones.

Según publica el diario español Expansión, el estudio pretende ayudar a las empresas a definir los puestos profesionales digitales, así como establecer sus funciones y competencias.

La figura del community manager, encargado de la estrategia digital de la organización, es la más demandada por las empresas; los digital marketing manager (responsable del márketing digital), social media manager (que lleva la estrategia en medio sociales), web developer(desarrollador de la web) y digital communication specialist (experto en comunicación digital) completan el top cinco.

Según el análisis realizado por ambas escuelas de negocios, se está produciendo un crecimiento muy destacable de las posiciones de digital manager, digital sales manager, SEO specialist (un experto que ayuda a promover un sitio web en Internet) y content manager (responsable de contenidos digitales).

Además, existen cinco posiciones clave para 2014 que no se encontraban en la muestra de la edición del mismo estudio realizado en 2013.

Se trata de los profesionales de data scientist (investigador digital de datos), apps developer(desarrollador de apps), videogames & serious games developer (desarrollador de videojuegos),user experience specialist (experto en usabilidad web) y web conversion specialist (especialista en conversión web).

El informe recuerda que para todos estos puestos de trabajo es recomendable un buen nivel de inglés, capacidades comunicativas, trabajo colaborativo, facilidad para afrontar nuevos retos, formación especializada o experiencia equivalente y formación continuada, concluye Expansión.

Via iProfesional

personalidad_financiera_0513Conocer cuál es tu actitud hacia el dinero te ayudará a tomar mejores decisiones y a encontrar al socio perfecto.

Si entiendes cómo piensas y sientes sobre el dinero, podrás sacarle mayor provecho. Las decisiones financieras no sólo se tratan de pesos y centavos. Para muchas personas, también tienen que ver con las emociones y con los prejuicios.

Al analizar tus actitudes sobre cómo gastas y ahorras, podrás tomar mejores decisiones financieras, según Ganiyah Fajingbesi, consultora pública. La experta, con sede en Baltimore, agrupa estas actitudes en cinco tipos de personalidad y asigna un color a cada una para facilitar su comprensión. Te compartimos una breve sinopsis:

Verde: Es el típico emprendedor; cree que el dinero siempre debe invertirse para crecer el negocio.

Azul: Es un buen empleado o administrador financiero. Sabe cumplir con los presupuestos y no hace riesgos financieros.

Amarillo: Acepta el trabajo duro y tiene una mentalidad de jugar en las grandes ligas. Es un gastador emocional y compra artículos de lujo para sentirse mejor.

Gris: Es alguien promedio, no aspira a tener grandes cantidades de dinero; puede ser un gran inversor ya que es una persona muy paciente.

Rojo: No maneja el dinero de manera realista. Siempre debe dinero y no tiene un plan para pagar sus deudas.

De acuerdo a Fajingbesi, la mayoría de las personas son una mezcla entre dos “colores de dinero”. Al determinar con cuál te identificas más, podrás aumentar tu conocimiento sobre tus fortalezas y debilidades. Además, tener consciencia de tu personalidad financiera puede beneficiar a tu negocio de tres maneras:

1. Para elegir un co-fundador o socio
Suma gente a tu equipo que te ayude a compensar tus debilidades financieras.

Por ejemplo, si tu personalidad es “azul”, te será fácil cumplir con los presupuestos, pero no así invertir grandes cantidades de dinero. Como emprendedor, demasiada cautela puede obstaculizar el crecimiento de tu negocio. Si estás consciente de tu naturaleza conservadora, podrías buscar a un socio que te impulse a tomar más riesgos y hacer inversiones.

2. Adecuar tu pitch a la personalidad del posible inversor
Si quieres, por ejemplo, construir vías del tren en África, quizá debas buscar a un inversor con una personalidad “gris”, ya que probablemente no verá su dinero en 15 o hasta 20 años, dice Fajingbesi.

De manera similar, debes igualar tus inversiones al tipo de proyectos que vayan de acuerdo con tu temperamento financiero.  Si eres una persona “gris” podrías considerar poner tu dinero a trabajar en proyectos comunitarios y de desarrollo económico debido a que tus retornos de inversión serán lentos y pocos, pero irán alineados con tus creencias.

3. Evitar errores financieros
Conocerte a ti mismo también puede ayudar a protegerte de cometer errores hasta cierto punto predecibles.

Por ejemplo, una personalidad “verde” podría querer invertir su dinero en algo con poco futuro, en lugar de ahorrar. Si sabes que naturalmente eres una persona impulsiva, quizá deberías desarrollar una rutina de presentar tus ideas de inversiones a un socio o colega “azul” antes de poner en riesgo tu dinero.

Por Catherine Clifford

mentalidad_dinero_0214Para tener finanzas personales saludables debes cambiar tu mentalidad sobre el ahorro, los gastos y las inversiones.

Por J.D. Roth
Una administración inteligente del dinero requiere mucho más que una comprensión de las matemáticas. Esa parte es relativamente sencilla: Gastar menos de lo que ganas, invertir temprano y ahorrar te servirá para tener dinero cuando envejezcas.

Los números son difíciles, pero los retos psicológicos y emocionales que impiden que la mayoría de las personas alcance sus sueños financieros son mucho más complicados. Pero no siempre debe ser así. La clave está en modificar tu mentalidad financiera. Para lograrlo, te compartimos seis sencillas estrategias:

No existen los secretos. Los básicos para construir un bienestar económico han estado bien documentados durante décadas. Deja de buscar atajos y secretos; mejor, enfócate en las cosas simples que tus padres y abuelos te enseñaron, como no gastar más dinero que el que ganas y ahorrar parte de tus ingresos.

La felicidad surge de manejar las expectativas. No encontrarás la felicidad si sólo trabajas para poder comprar más cosas. ¿Por qué? Porque siempre habrá algo más que comprar y nunca estarás completamente satisfecho. Escapar de la trampa es fácil: Aprende a sentirte satisfecho con lo que tienes y a ser feliz con el proceso de alcanzar tus metas.

Puedes tener lo que quieras, pero no puedes tenerlo todo. Corta tus gastos en las cosas que no son indispensables e invierte en aquellas que te hagan sentir mejor.

Automatiza todo lo posible. Cuando se trata de ahorrar e invertir, tú puedes ser tu peor enemigo. Así que elimínate de la ecuación. Automatiza tus ahorros, pagos de cuentas e inversiones. Ahorrarás tiempo y dolores de cabeza. Además, estarás menos inclinado a gastar tus ahorros para el retiro en un auto nuevo, por ejemplo.

‘Perfecto’ es enemigo de ‘suficientemente bueno’. Muchas veces, fracasamos en actuar porque estamos buscando la forma absoluta y segura de invertir o ahorrar dinero. Por eso, al final terminamos haciendo nada. Pero la acción elimina el miedo, y un resultado suficientemente bueno es mejor que nada.

No inventes excusas. No culpes al presidente, a tu ex, a la mala suerte o a tus socios de negocios por tu situación económica. Tus circunstancias pueden no ser enteramente tu culpa, pero sí son tu responsabilidad.

A nadie le importa más tu dinero que a ti. Así que no esperes que alguien más te diga cómo invertir, ahorrar o saldar tus deudas. Tienes el instinto y la inteligencia para dirigir tu negocio. Haz lo mismo con tus finanzas personales.

A %d blogueros les gusta esto: